Han pasado 6 años, una eternidad. Hay tanto que escribir, que no se por donde comenzar.
Me había olvidado de este blog, de casualidad me di cuenta que estaba siempre ahí.
Me encuentro en Lima, recuperándome de una operación para exterminar un tumor a la altura del maxilar izquierdo, ha sido toda una travesía que viene de hace 5 años aproximadamente, más o menos el tiempo que deje de escribir en el blog.
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| Aquí se nota la hinchazón. Hace ya 4 años. |
Antes de viajar a Tarapoto ya había detectado un pequeño fastidio en uno de mis dientes, nada mas, solo eso, así que no le preste mayor atención. Al volver a Lima, un corto tiempo, noto que aparece una pequeña hinchazón en mi rostro, así que fui al seguro -¡para que lo hice!- para ver que podía ser. Me dijeron que se había infectado, y que por lo tanto no se podía ver que lo ocasionaba, pues lo primero era desinflamar esa área. Me aplicaron anestesia y procedieron a retirar sangre, que era lo que ocasionaba la hinchazón del rostro. No miento, dolió como la conch...
Fui solo, así que como te imaginaras me sentí, aun peor. Me prometí no volver, aun cuando el dr. me dijo que en una semana debía regresar.
La hinchazón bajo ahí mismo, así que otro motivo mas para dejarlo todo ahí, por el momento.
Habrán sido unos 4 meses y la hinchazón volvió a aparecer. Esta vez no fui al seguro, y tampoco fui solo, me acompaño Vane, fuimos a la Clinica Cayetano Heredia, mas costoso, pero mejor servicio.
Me mencionaron lo mismo, había que retirar el exceso de sangre acumulada, y luego de una semana recién poder determinar que ocasionaba la infección. Obviamente le conté al dr. mi última experiencia en el seguro, él me dijo que no me preocupara, que la cantidad de anestesia no había sido la adecuada y que no sucedería lo mismo. Eso me dejo algo calmado.
Ademas me encontraba acompañado, y realmente eso era bueno.
Y en efecto, la intervención no se comparo en nada a la primera vez, fueron muy atentos y cuidadosos que no se presentara un fuerte dolor.
En tres días debía regresar, y así lo hicimos. El dr. me dijo que esta vez había que sacar una radiografía panorámica. Recuerdo cierto nerviosismo. No hubo de que preocuparse, fue algo simple.
En 30 minutos estuvieron los resultados, fue una asistente que me dijo el resultado.
¡Es un tumor!, me sentí desmayar. Fue mi primera reacción.
¡Pero es benigno!, maldita, fue mi segunda reacción. Como era posible que hiciera una pausa en un tema como este.
Recobré la postura y procedí a escuchar con cierta calma.
Me dijo que no era maligna y que por tanto había que realizar una intervención para retirarlo, pero que mayores detalles me los daría el Dr. Me retiré maldiciéndola.
Lo que el Dr. me explico es que debía hacerse era un pequeño corte en la parte interior de la boca, en el lado donde se encontraba el tumor, alojado a la altura del maxilar izquierdo, para conseguir que este se redujera a su minima expresión y asi no comprometiera la mandibula, y poder retirarlo con anestesia local, el procedimiento se llama Marsupialización. No sonó tan complicado la solución, bueno, no tan complicado como realmente fue al final.
Esa es otra historia, mucho mas larga. Te la contaré en un par de días, tengo tiempo, además, los otros aspectos de mi vida. Un abrazo.




