Al llegar al terminal estaba mi hija con Vane, me acerco a mi vidita y le digo: ¡Mic...! ¡hija!, pero nada, ella estaba mirando de frente a su mamá, completamente indiferente al llamado de su papá. Su madre la cargo y subimos a un motokar (mototaxi), llegando a casa mi hija se dejo cargar por mí. Esa noche intenté hacerla dormir, pero mas fue lo que jugamos que otra cosa. Igual seguía algo indiferente, como si me estuviera examinando.
Por otra parte, al llegar al terminal también estaba ella (mi Vane), no note ese interés para conmigo, eso me preocupo, tal vez se debía también a que estaba con ella una amiga de la familia, y estaban conversando.
Bueno, desde un principio tenia la intención de confirmar si aún había algo entre nosotros, pero la situación actual me pedía ser un poco mas cauto en mis acciones, y eso intenté.
Al día siguiente Vane fue a trabajar, así que estuve casi todo el día con mi hija, fue volver a descubrirla, como me miraba, lo independiente que esta, lo feliz que se le ve (eso me deja tranquilo), su cabello había crecido bastante, es hermosa mi hija, se nota que fue concebida con mucho amor.
Por la tarde fuimos a visitar a su mamá al trabajo, un bonito lugar. Además fuimos a comprarle unos zapatitos nuevos y un par de ropitas. Como es, ahora cuando le compro ropa a mi hija me vuelvo mas detallista que cuando me compro ropa. Aproveche además el día para tomarle varias fotos y grabarla, para que la familia en Lima la pueda ver.
Ya en la noche decidí invitar a Vane a salir a bailar, felizmente ella acepto. Fuimos al Anaconda, una disco bien original y bonita. Bailamos, después de mucho tiempo. Estuvimos hasta las 2:30 am, la pasamos chevere. Y como es obvio, aproveche para confirmar si todavía ella sentía algo por mi, algo mas allá de ser el padre de su hija. Como confirmarlo? Robándole un beso. Y lo conseguí, volver a sentir sus labios, y lo suave de sus besos. Eso fue todo, no paso mas, aunque obviamente quería que pasara algo mas.
Ya con calma al otro día, conversamos sobre la intención que tenia de quedarme en Tarapoto y de volver a estar con Vane. Ella también lo quería, así que había que definir otros detalles. Hablar con su mamá, algo muy difícil para mí, pero si quería volver a estar con mi familia debía hacerlo.
Al tercer día, mientras Vane fue a trabajar, hable con la señora. Le comenté lo que pensaba hacer, y que no quería causar incomodidad, menos en la situación actual en la que se encontraba (padece de un cancer terminal). Ella fue sincera conmigo, me dijo que le parecía bien que quisiera estar cerca a su nieta, pero que no quería que su hija volviera conmigo, ya si Vane decidía volver conmigo, ella no podria hacer nada, solo aceptarlo.
Bueno, hemos decidido mi Vane y yo que también viva con ellos, pero todavía no informar que hemos vuelto.
He regresado a Lima para solucionar lo de mis trabajos (liquidación) y en una semana estaré viajando nuevamente a Tarapoto para quedarme a vivir allá.
No pasa día en que no piense en mi hija y mi Vane, lo bueno que ahora tenemos comunicacion constante, así que escuchar sus voces me ayuda a llevar mejor estos días en la capital.
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